Domingo, 23 de Noviembre de 2008
Institucional Escuelas Maestros Secciones Capacitación Contáctenos
- Maestros Americanos
- Himnos Nacionales
- Banderas Nacionales
- Contexto Educativo
- Nueva Utopia
- Canal Educativo
- Encuestas
 

El Provocador
¿Qué hacer cuando alguien más grande te molesta?

     ¡Definitivamente es odioso que a uno lo moleste un sujeto corpulento y agresivo! Ya bastante malo es ser amenazado por alguien de nuestro tamaño, pero cuando nos enfrentamos a esos provocadores con cuerpo de elefante, la cosa se pone muy difícil. ¿Qué hacer frente a ellos?

Huir no es cobardía      

Lo primero que debes pensar si alguien más grande te provoca es en protegerte. Tú eres muy valioso; eres una persona inteligente, y como tal no puedes permitir que un golpe en la cabeza te dañe el cerebro. Debes cuidar tu cuerpo de las agresiones físicas, y por eso no es cobardía escapar, sino un signo de elevada inteligencia.
     Por otra parte, es tu derecho que nadie se abuse de tí. Corre, busca auxilio, llama a un adulto. ¿No harías lo mismo si te enfrentaras a un ladrón?

Si no puedes huir, mantén la calma      

Lo peor que puedes hacer si no se te permite escapar es oponerte a alguien que te supera en fuerza. No hagas nada por provocarlo; no contestes a sus amenazas, y si tienes que decir algo, dí simplemente "no voy a pelear". Por lo general, los provocadores creen que es deshonroso golpear a quien no se defiende, y por eso tratan de enojarte, para que reacciones como ellos quieren y les des excusas para pegarte.

Cuenta lo sucedido      

Los provocadores, y quienes se abusan de los niños, cuentan con el temor de éstos para "salirse con la suya" y evitar el castigo. Si todo lo anterior falló y un provocador acabó golpeándote o alguien abusó de tí de cualquier modo que fuera, espera el momento oportuno y relata a un maestro o a tus padres lo sucedido. No tengas miedo a las represalias; los provocadores y los abusadores son quienes viven aterrados ante la perspectiva de que sus víctimas los denuncien, y es precisamente éste el modo de derrotarlos.

Recuerda siempre:
  • No pelees con alguien mayor que tú porque te dé vergüenza pasar por cobarde. Acabarás siendo un valiente muy estúpido.
  • No pierdas tiempo en argumentar con quien quiere pegar a otro niño; escabúllete y busca de inmediato un adulto que pueda resolver la situación.
  • No te pongas innecesariamente en peligro ocupando el espacio de los mayores, o yendo a lugares donde sabes que puede haber riesgos.
  • Nunca obedezcas a un desconocido, aún cuando te dé excusas razonables o te diga que tus propios padres lo han enviado. No subas a automóviles ni acompañes a nadie que aparezca sorpresivamente y sin que estuviera planeado.
  • Si una situación así se te presenta, recurre a los transeúntes y explica claramente tu situación. El mundo está lleno de gente buena dispuesta a ayudarte, y sólo hace falta que lo pidas.
  • Si un adulto abusa de tí deberás contar lo sucedido a tus padres o a tus maestros. Y si puedes, apréndete de memoria el número de teléfono de Emergencias en tu ciudad para llamar en caso de urgencia, ya sea que algo te suceda a tí mismo o que veas que a otro niño le pasa.
  • Cuenta a tus amigos lo que has aprendido aquí, para que ellos sepan también cómo actuar en estos casos.