Domingo, 6 de Julio de 2008
Institucional Escuelas Maestros Secciones Capacitación Contáctenos
- Ideario
- Equipo de Trabajo
- Legales
- Acerca de...
- Registro Escuelas
- Registro Docentes
- Contáctenos

Ideario

La Biblioteca de Alejandría fue, durante varios siglos, el centro cultural y científico de la humanidad. A ella concurrían en peregrinación los estudiosos, estudiantes y filósofos de todo el mundo antiguo para aprender e investigar, y no pocas visicitudes hubieron de pasar sus miembros en el afán de incorporar conocimientos a sus atiborradas estanterías.

El propósito que guiaba a los bibliotecarios era noble: concentrar los conocimientos de la humanidad y ponerlos al servicio de todos aquellos que pudieran acrecentarlos o desarrollarlos, no para beneficio de un solitario monarca, ni para el de una elite, sino para el de todos los hombres, grandes o pequeños, ricos o pobres, nativos o extranjeros. Pero además, la venerada Biblioteca era un sitio de investigación, de estudio, de infatigable debate en pos de la verdad.

Inspirados en esas tareas es que creamos Nueva Alejandría. Porque somos maestros conocemos de cerca los problemas de la educación contemporánea. Sabemos de lo arduo que resulta conjugar los viejos métodos con las nuevas tecnologías. Estamos al tanto de las marchas y contramarchas que se han producido en lo que los anglosajones llaman CAI (Computer Aided Instruction), la Educación Asistida por Computadora, de las dificultades teóricas que plagan los gabinetes de computación de nuestro país y del mundo entero, de los errores pedagógicos que han producido una generación que dispone de toda la información al instante, pero que carece de interés y método para procesarla eficazmente. No se nos escapan ni los apremios económicos de la Escuela en Hispanoamérica ni los de las familias de sus alumnos, y no ignoramos la débil formación de sus dirigentes, muchos de los cuales jamás han pisado un aula, o no lo hacen desde hace décadas. Creemos, finalmente, que es hora de acabar la retórica pedagógica, plagada de neologismos, sofismas y verdades a medias, y volcar la experiencia real y concreta, probada en clase (y no con silogismos), para brindar a docentes, padres y alumnos un medio informático verdaderamente educativo.

La filosofía educativa de nuestra empresa, Nueva Alejandría, puede explicarse en unas pocas líneas:

Enseñar a pensar, porque si bien la inteligencia es la esencia de lo humano, tan innata como la vista o el olfato, sólo un método riguroso la convierte en pensamiento racional.

Enseñar a pensar sobre cosas concretas, porque el pensamiento vacío de contenido no da frutos, y las más de las veces sólo conduce al error.

Enseñar a amar el conocimiento, porque la búsqueda de la sabiduría debe ser permanente, y sólo la fuerza del amor nos hace soportables sus arideces.

Enseñar a conocerse a uno mismo, porque el conocimiento de las cosas nos incluye, y somos el único objeto del conocimiento al cual podemos acceder en forma completa.

Enseñar a proyectarse en los demás, porque cultivar el altruísmo es la única forma de poner en acción nuestro conocimiento del mundo y de sus cosas.

Deseamos brindar un espacio para todos bajo estas consignas. Un espacio serio, y comprometido. Las nuevas tecnologías nos abren las puertas de un territorio extenso pero frío: el de la información instantánea y completa. Pero si hemos de conservar y acrecentar nuestro carácter de humanos debemos, inevitablemente, asumir como un deber cultural el interpretar esa información, alejándonos de la tentación de ser sólo sus consumidores. Nueva Alejandría, como la Alejandría original, será repositorio del conocimiento, pero sobre todo ámbito de estudio y reflexión.

Nuestro espacio, el de ustedes, es infinito.