Alumnos de 15 a 18 años
¿Cómo trabajar con fuentes los grandes temas de la historia?

El ascenso del nazismo al poder
(Alemania, 1928-1933)

       Como una propuesta diferente para encarar con documentos el estudio del ascenso del nazismo al poder, proponemos analizar, a continuación, algunos ejemplos de la propaganda política y el discurso electoral que el Partido Nacional Socialista difundía con motivo de las elecciones parlamentarias de finales de la década del ´20 y comienzos de la década del ’30.

       Con enorme descaro, los principales dirigentes del partido publicaban en la prensa partidaria su desprecio por la democracia parlamentaria. No obstante, reconocían que participaban en las elecciones para destruir al sistema desde adentro, para utilizar las armas de la democracia contra la propia democracia. Afirmaba J.Goebbels, en un artículo publicado el 30 de abril de 1928, en Der Angriff, órgano de prensa del Nacional Socialismo:

"¿ Qué venimos a hacer al Reichstag ? Somos un partido antiparlamentario. Tenemos excelentes razones para rechazar la Constitución de Weimar y las instituciones republicanas que ella implica. Somos los adversarios de una democracia desnaturalizada, que pone en la misma bolsa al inteligente y al idiota, al trabajador y al perezoso (...). Pero entramos al Reichstag para procurarnos, en el arsenal de la democracia, sus propias armas. ¡Nos sentaremos en el Reichstag para paralizar la ideología weimariana con su propio apoyo! Para nosotros, todo medio es bueno, con tal de que revolucione el estado actual de cosas".

       Por ello, pronto el nazismo comenzó a participar en las elecciones, con una propaganda política que hacía fundamental hincapié en la crisis socioeconómica y en el desempleo. No obstante, los aspectos más perversos de la ideología nacional-socialista, como el antisemitismo, la violencia como herramienta política, el odio patológico hacia las manifestaciones políticas de izquierda, etc. se pueden percibir con claridad, velados detrás de las consignas publicitarias propias de cualquier campaña electoral. Aunque el nazismo no proponía en sus carteles, panfletos y discursos el cierre del Parlamento, la prohibición de los partidos políticos opositores, la anexión de los estados vecinos, la instalación de campos de concentración o el genocidio del pueblo judío, es posible reconstruir, a partir de dichos textos, los elementos fundamentales de la ideología nacional-socialista. Al mismo tiempo, es posible captar las técnicas y estrategias publicitarias propiciadas por los seguidores de Hitler. En cualquier caso, la concepción del marketing electoral que caracterizaba al líder nazi dejaba escaso espacio para las sutilezas. En un párrafo de su brutal manifiesto autobiográfico, Mein Kampf, redactado luego del fracaso del Putsch de 1923, afirmaba Adolf Hitler:

"¿ A quién debe dirigirse la propaganda ? ¿ A los intelectuales o a la masa menos instruida? ¡Ella debe dirigirse siempre y únicamente a la masa! (...). La tarea de la propaganda consiste, no en instruir cientificamente al individuo aislado sino en atraer la atención de las masas sobre hechos, acontecimientos, necesidades, etc. Toda propaganda debe ser popular y situar su nivel en el límite de las facultades de asimilación del más corto de alcances de entre aquellos a quienes se dirige (...). La facultad de asimilación de la masa es muy restringida, su entendimiento limitado; por el contrario, su falta de memoria es muy grande. Por lo tanto, toda propaganda eficaz debe limitarse a algunos puntos fuertes poco numerosos, e imponerlos a fuerza de fórmulas estereotipadas, repetidas por tanto tiempo como sea necesario para que el último de los auditores sea también capaz de captar la idea". (el subrayado es mío)

       A continuación, reproducimos algunos ejemplos de la propaganda electoral del partido. En ellos es posible detectar las técnicas que el propio Führer proponía utilizar en el párrafo de Mein Kampf que acabamos de comentar:

   1. Cartel electoral del Partido Nacional Socialista para las elecciones del Landtag de Prusia, 24 de abril de 1932:

    ¿Tú crees que el hambre es necesario?
    ¿Quizá lo has conocido ya?
    Veinte millones de alemanes tienen hambre como tú...
    Mañana, tú volverás a la oficina de empleos y te anotarás. Aparte de esto, no tendrás nada más que hacer mañana.

    Y tú tienes cada vez más compañeros. Desde que el gobierno Brüning está en el poder, el número de desocupados ha aumentado en cuatro millones. ¿Tú crees que ese número bajará si no se cambian los métodos ?

    En los campos, habría con qué hacer pan, pero el campesino no puede vender su grano. Se ha vuelto pobre y su campo se convierte en erial. ¿Por qué? ¿Con qué objetivo? A ti te gustaría tener ese pan, esa carne, esa leche...

    Desearías trabajar para ganártelos. El campesino también lo querría si puede vender lo que produce. Pero entre ustedes se levanta un muro invisible. Cada decreto-ley es una piedra más, que eleva otro poco ese muro.

    Mañana, la miseria habrá crecido todavía más.

    Y sin embargo, la tierra alemana da casi todo lo que necesitamos. Se podrían arreglar las cosas para que en pocos años las cosechas alemanas fueran suficientes para satisfacer a la población y para que los recursos destinados a adquirir productos alimenticios no se los llevara el extrenjero.

    ¿Y por qué no se hace esto? (...)

    Tenemos todo lo necesario: la tierra que produce el pan, las manos que trabajan, las máquinas que podrían fabricar en abundancia todo lo que nos hace falta.

    ¿Por qué, entonces, estar hambrientos? (...)
    ¿Te parece que todo esto es normal?

    Entonces ve y vota por aquellos cuya política no ha cambiado en nada nuestra miseria y por el contrario la acreciente año a año.

    Pero si te queda aunque sea un vislumbre de esperanza, ¡ entonces vota por los nacional-socialistas !, puesto que piensan que se puede cambiar todo esto.

    ¿Qué dice Hitler de esta situación? ¡Nada dice! ¡Adolfo Hitler haría algo! No se quedaría mudo esperando que el extranjero tenga ganas de succionarnos todavía más dinero!

    Lo que haría Adolfo Hitler está todo preparado y a punto. Hitler sólo espera el día en que tú te decidas por él para poder ayudarte.

    (...) Puedes haber sido todo lo que quieras hasta ahora. En nuestras filas, serás un hermano y un compañero.

    ¡Mañana todo será grande otra vez!
    ¡Los nacional-socialistas pueden ayudarte!
    ¡Los nacional-socialistas quieren ayudarte!
    ¡Pero es preciso que tú les des el poder para ello!

    ¡Vota por los nacional socialistas (Movimiento hitleriano)!

    Lista 8

       La persistencia de la crisis de la economía alemana, que a mediados de la década del ´20 había pasado por un período hiper-inflacionario, fue utilizada con habilidad por la propaganda nazi, para filtrar a partir de dicha realidad el resto de los componentes de su ideología totalitaria. La siguiente tabla revela la importancia del fenómeno de la desocupación en los años previos a la ascensión del nazismo:

fecha

Nº de desocupados

Abril 1930

2.786.912

Julio 1930

2.765.258

Octubre 1930

3.252.082

Diciembre 1930

4.383.843

Enero 1931

4.886.925

Abril 1931

4.358.153

Julio 1931

3.989.686

Octubre 1931

4.623.480

Diciembre 1931

5.668.197

Enero 1932

6.041.910

Abril 1932

5.739.670

Julio 1932

5.392.438

Diciembre 1932

5.772.984

Enero 1933

6.013.612


región

%  de desocupados en relación con la población

Anhal

11,5 %

Leipzig

14,7 %

Lubeck

15,3 %

Berlín

15,4 %

Chemnitz

17,1 %

Plauen

17,6 %


fuente
: P.Gauchon y T.Guron, Los fascismos, México, FCE, 1983, p.78.

2. Proclama para las elecciones presidenciales del 13 de marzo de 1932 (Munich, 1º de marzo de 1932, Proclama al Reich del Partido Nacional Socialista, en Völkischer Beobachter, edición bávara, num.63).

¡Hitler es la consigna de todos los que creen en la resurrección de Alemania!

Hitler es la última esperanza de los que han perdido todo, casa, hacienda, economías, medios de existencia, fuerza de trabajo, y que sólo conservan una cosa: ¡la fe en una Alemania justa, que restituirá a sus hijos el pan, el honor y la libertad!

¡Hitler es, para millones de hombres, la palabra de liberación, porque hoy están desesperados y no ven más que este nombre en el camino que conduce hacia una existencia y una cruzada nuevas!

Hitler es el ejecutor del testamento de nuestros dos millones de camaradas muertos en la guerra, que no murieron en aras del sistema actual, que aniquila poco a poco a nuestro pueblo, sino por el futuro de Alemania.

Hitler es el hombre salido del pueblo, al que sus enemigos odian porque él comprende al pueblo y combate por el pueblo.

¡Hitler es la impetuosa voluntad de la juventud alemana que, en el seno de una generación extenuada, luha por un orden nuevo y no quiere ni puede abandonar su fe en un porvenir mejor para Alemania! ¡Es por esto que Hitler constituye un faro resplandeciente para todos los que anhelan un futuro para Alemania!

Todos, el 13 de marzo, les replicaréis a los hombres del sistema que os han prometido la libertad y la dignidad y sólo os dan frases en lugar de pan:

¡A ustedes ya los conocemos demasiado!
¡Ahora ustedes nos conocerán a nosotros!

 ¡Hitler vencerá porque el pueblo quiere su victoria!

3. Llamada a las clases medias, Völkischer Beobachter, 31 de julio de 1932:

¡Clases medias, escuchad!

¡Votad por la lista 2!

       Desde hace años, el sistema funciona a expensas de las clases medias artesanales y comerciantes. Las clases medias y el campesinado eran uno de los pilares más sólidos del Estado. Pero, con el ascenso del marxismo y del capitalismo financiero, esas clases quedaron cada vez más atrapadas. A pesar de que fueron, entre todas las capas sociales, las que hicieron los más grandes sacrificios durante la guerra, la inflación les arrancó sus últimos bienes. Pero esto no fue bastante; encima llegaron, para acabar de quitarles la paz, las nacionalizaciones insensatas, la competencia mosntruosa de la producción en masa, una carga fiscal insoportable provocada por los decretos-ley y la deflación.

       Todo esto no fue el resultado de una "evolución inevitable! ¡No! La aniquilación de las clases medias es la necesidad consciente del marxismo.

¿Qué ha hecho hasta ahora el sistema a favor de las clases medias?

       Los social-demócratas y los centristas votaron juntos contra el impuesto especial a las cooperativas de consumo y los grandes almacenes, que son los enemigos mortales del comerciante medio y del artesano. Los patrones rojos lograron, incluso, obtener nuevas exenciones fiscales para sus cooperativas de consumo y los negocios turbios de las grandes tiendas. Seis millones de desocupados, miles de quiebras, tal es el balance del sistema. Sólo en 1931, el beneficio del trabajo del pueblo alemán se redujo en seis millones de marcos (...).

       ¡Pero con el nacional-socialismo ha aparecido un nuevo defensor de vuestros intereses, que reconoce en su justo valor la importancia de las clases medias... ! (...).

       La idea del nacional-socialismo es la única que posee la fuerza necesaria para emprender el buen camino, para salvar a nuestro pueblo y no dejarse detener por ningún obstáculo. Las clases medias pueden ganarlo todo o perderlo todo.

       Cada elector de las clases medias tiene esta decisión en sus manos. Votará por la lista 2, la de la idea nacional-socialista, ¡la de Adolfo Hitler!

         Más allá de la influencia que la propaganda electoral y las técnicas de manipulación pueden haber tenido en el resultado de las elecciones, el nacional-socialismo fue obteniendo cada vez mayores votos. El resto de la historia es de sobra conocido: persecusiones internas contra opositores, una guerra mundial brutal de seis años de duración, el genocidio de millones de inocentes en los campos de concentración: una historia de cuya repetición sólo puede salvarnos la toma de conciencia y el mantenimiento de una memoria histórica activa.

fecha

Participación electoral en %

Nº de votos en millones

% de votantes

Nº de bancas en el Reichstag

4 mayo 1924

76.3

1.918,3

6.6

32

7 dic. 1924

77.7

907,3

3.0

14

20 mayo 1928

74.6

810,1

2.6

12

14 sept.1930

81.4

6.409,6

18.3

107

31 julio 1932

83.4

13.745,8

37.3

230

6 nov.1932

19.9

11.737,0

33.1

196

5 marzo 1933

88.0

17.277,2

43.9

288

fuente: P.Gauchon y T.Guron, Los fascismos, México, FCE, 1983, p.85.



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