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Aprendizaje y Lenguaje
El proceso
de adquisición del lenguaje en el niño con déficit
intelectual, se da en condiciones particulares aunque sostiene las mismas
etapas de evolución que en los niños normales.
Podríamos considerar
este proceso desde dos vertientes teóricas, y a su vez desarrollar
las implicancias pedagógicas de las mismas.
Si consideramos el proceso
de adquisición del lenguaje como un proceso adaptativo superior
del organismo a la realidad, tomamos como referencia teórica
la escuela reflexológica, para la cual la adaptación se
da como un condicionamiento de señales de segundo grado, que
conforman un segundo sistema que se apoya en señales concretas.
Desde otra vertiente considerar
el proceso de estructuración del lenguaje como un proceso evolutivo
donde se va estructurando el pensamiento, consideramos el referente
teórico de la escuela de psicología genética.
Como tratamos con niños
deficientes, es importante considerar el tiempo adecuado para ejercitar
las adquisiciones verbales de estos niños, ya que si bien algunos
autores consideran que la actividad de los niños oligofrénicos
se reduce a una actividad manual, debemos tener en cuanta que la actividad
manual corresponde aun nivel mental global, lo que implicaría
una dependencia permanente del niño, dificultado justamente uno
de los objetivos más importantes en la educación diferencial
que es el de lograr la mayor autonomía posible en la actividad
de los niños.
Ahora bien, el niño
con déficit intelectual necesita ser continuamente dirigido en
su comportamiento, y estas directivas serán dadas en forma verbal,
es decir, a través de la palabra.
Desde esta perspectiva,
la ubicación del niño en el mundo social, dependerá
de la posibilidad que él tenga para hacerse entender, y la aceptación
del mismo se deduce que lo puedan comprender y permitirle desarrollar
sus habilidades adquiridas.
Es verdad que el retraso
intelectual se hace más evidente en el nivel verbal, ya que es
necesario un nivel de maduración cortical adecuado para poder
desarrollar los procesos complejos necesarios para su funcionamiento,
y en el caso de la actividad manual, ciertos mecanismos compensatorios
logran suplir en parte la deficiencia. Además la inercia mental,
se hace más evidente en los procesos verbales ya que no hay referentes
concretos que permitan asegurar la secuencia adecuada.
Es importante el aspecto
ambiental, es decir la manera en que se le habla al niño deficiente,
este debe poder discriminar los sonidos, para lo cual es fundamental
hablar claramente y lentamente permitiendo la adquisición de
diferentes fonemas que le permitirán ir estructurando su vocabulario.
Es de fundamental importancia
permitir un enriquecimiento del vocabulario en los niños afectados
por una deficiencia, no solo para permitirle una comunicación
básica sino también para que puedan comprender mensajes
simples y desarrollar actividades acordes.
La adquisición
del lenguaje puede ser enfocada como un conocimiento más de los
que realiza el niño en su comprensión de la realidad,
porque el lenguaje constitutye uno de las formas de expresión
de la realidad social.
El conocimiento de la
realidad el niño lo hace a través de señales concretas
que resultan del contacto con los objetos con los analizadores correspondientes.
Así los estímulos no son recibidos por la corteza como
una caos de sensaciones, sino que los organos de los sentidos actuán
discriminando entre los estímulos puros aquellos que puedan comportarse
como datos de un condicionamiento que atiende a las necesidades del
organismo en un momento dado.
Así cualquier objeto
es recibido por el niño como un signo-dato referido a su forma,
su olor, su color, y a las sensaciones interoceptivas relacionadas.
Por ejemplo en el caso de una mamadera, este conjunto de datos se relacionan
y condicionan mutuamente permitiendo relacionar los diferentes estímulos
intervinientes en ese objeto.
En el caso de la mamadera,
ésta funcionaría como un estímulo señal,
que alude a diferentes componentes relacionados, el acto de deglutir,
la alimentación, el olor, el sabor, etc.
Y por ser una señal
que deriva directamente del objeto, se la denomina señal de primer
grado, o del primer sistema.
Cuando al mismo tiempo
que se le muestra el objeto, se lo nomina, se lo nombra, se produce
un reflejo condicionado entre el estímulo acústico y el
objeto percibido, es decir se pone en marcha un proceso por el cual
la palabra oida, actualiza por sí misma el objeto aludido. Cada
vez que el adulto muestra un objeto y lo nombra, el niño refuerza
el vínculo entre el objeto (mamadera) y la palabra pronunciada,
de esta manera el niño es capaz de hacer referencia mental del
objeto provocando un comportamiento semejante al provocado por el objeto
mismo. La palabra pronunciada, no emana del objeto mismo sino que pertenece
aun segundo sistema de señales, conformando una señal
de segundo grado.
Este segundo sistema no
se limita solo al analizador acústico, sin o que en el intento
de emitir una serie de sonidos o fonemas el niño hace entrar
en juego el analizador vocal.
A nivel cortical se verifica
un condicionamiento simultáneo que compromete las percepciones
de la palabra oida y de la palabra pronunciada, todo ello asociado a
las connotaciones significativas del primer sistema de señales.
Así el proceso
de adquisición del lenguaje tiene un primer momento de puro reconocimiento
en el que el niño entiende lo que se le dice , pero no lo puede
verbalizar, y un segundo momento donde puede designar los objetos. Un
tercer momento en este proceso es cuando el niño puede evocar
un objeto ausente, lo nombra y lo incluye en un contexto
El lenguaje escrito y
leido, incluye la integración de otros analizadores. El analizador
visual, que va a discriminar las formas y sus agrupamientos y a nivel
cortical se va a verificar la relación entre la palabra oida
y repetida oralmente, y la palabra escrita. En castellano, la relación
se hace fonema a fonema, entendiéndose cada palabra como una
secuencia de sílabas cuya síntesis se hace posteriormente.
Debemos tener en cuenta
que el aprendizaje no se hace solamente por la excitación de
la respuesta precisa, sino al mismo tiempo por la inhibición
de todas las respuestas falsas que podrían estar comprometidas
en la situación
UNA SECUENCIA SUGERIDA
Para cada conjunto fonemático
a enseñar se puede seguir la siguiente secuencia
1)Comprensión clara de la situación o contexto en el
cual se da la palabra generadora
En un principio la palabra por si solo, no resultará de suficiente
estímulo, sino que motivará al niño, toda una situación
que incluya a la palabra, poco a poco el interés se irá
centrando en la resolución misma de las dificultades que se vayan
presentando y no será necesaria la situación motivante.
2) Lectura y escritura de la palabra generadora, siempre acompañada
del artículo.
En castellano, el articulo siempre acompaña al nombre, y lo precede
en la constitución de la frase, por lo que la función
nominal se dá en el niño a través del artículo,
lo que facilita también la discriminación del género,
condicionando la correspondencia adjetiva.
3)Inclusión de la palabra en un nuevo contexto.
Se trata de activar el uso de la palabra escrita a traves de frases
incompletas, estas pueden ser sugeridas por el docente o completadas
por el alumno.
4)Análisis de la palabra generadora en sus fonemas o sílabas.
Así se dividen las palabras en sílabas y se tratan las
mismas como unidades independientes que el niño puede reconocer
y reproducir por si mismo. Se pueden utilizar palabras que comiencen
con la misma sílaba o fonema.
5) Síntesis de los fonemas en palabras generadas combinándolas
con otros conocidos.
6)Inclusión de la palabra generada en nuevos contextos escritos.
Este esquema trata de
contemplar todos los analizadores involucrados, y se puede aplicar en
forma suscesiva complejizando la situación, es decir graduando
las dificultades, comenzando por palabras simples de dos o tres sílabas
y continuando con palabras compuestas con mayor número de sílabas.
En el trabajo con niños
con dificultades intelectuales, no se sugiere tomar en consideración
los aspectos ortográficos del idioma, remitiendonos a afianzar
las habilidades adquiridas, siempre y cuando el mensaje sea legible.
En el caso de retrasados leves o moderados se puede incluir el aspectos
ortográfico en una segunda etapa de aprendizaje.
El esquema sobre el que
se basa el aprendizaje de la lectura y escritura es la función
analítico sintética por la cual el niño puede discriminar
la secuencia fonemática de una palabra y derivarla en una secuencia
gráfica. Es por eso que se trata de evitar la copia o repetición
sistemática, ya que implica un proceso mecánico, es decir
un ejercicio visomotor
Sin referencia a la imágen
acústica de la palabra.
Lo que se trata, es de
ir construyendo una imagen interna más estable y estructurada
en relacíon con los diferentes analizadores.
Los niños con deficit
intelectual, tienden a usar el recurso de la adivinación para
leer, esto se puede evitar realizando todo el tiempo que sea necesario,
la lectura en voz alta , con un interrogatorio que solo pueda ser contestado
con la información contenida en el texto escrito. Se recomienda
utilizar frases cortas y de vocabulario familiar.
Si bien, esta es una
sugerencia que utiliza métodos pedagógicos que quizá
no esten a la vanguardia de los planes escolares actuales, cabe recordar
que el trabajo con niños discapacitados intelectuales, implica
un proceso mucho más complejo donde la inercia mental y la viscocidad
intelectual son actitudes frecuentes, ante esta situación y considerando,
que estos niños necesitan ser motivados y guiados en forma permanente,
es importante rescatar otros recursos pedagógicos, quizá,
caidos en desuso, pero que nos permiten un acercamiento al proceso de
adquisición del lenguaje en estos niños.
Debemos tener en cuenta
que una vez que han adquirido los rudimientos del lenguaje, es decir
una comunicación básica, podremos adentrarnos en la producción
escrita, y si recurrir a métodos más modernos que impliquen
la construcción de los procesos superiores que implica la estructuración
del lenguaje como forma de estructuración lógica del pensamiento.
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