.BREVE HISTORIA PERSONAL
 
 
 
1955 Una niñita iza la bandera argentina y forma a sus imaginarios alumnos en la terraza de una casa del barrio de Caballito.
1963 Una joven recibe emocionada su título de Maestra Normal Nacional.
1966 Esa misma joven comienza a trabajar sistemáticamente en el distrito de La Matanza.
1967-1976 Durante esos años, vive el período laboral más rico de su carrera docente.

Trabaja en barrios humildes, con chicos descalzos, hambrientos pero respetuosos y educados.

Trata a familias pobres para las cuales la escuela y el maestro son los instrumentos que ayudarán a sus hijos a salir de ese ambiente.

Durante esos años, esa joven baja en Plaza Flores del micro 88 a las 6 de la tarde con una falda corta, botas cubiertas de barro y las manos repletas de flores de jardín, que, aunque ya un poco mustias, servirán como muestra del reconocimiento de esos chicos hacia su labor.

Algunas veces trajo en un sábado a la tarde, a grupos de chiquitos asombrados a conocer la ciudad de Buenos Aires.

Durante años esa joven se pasó calurosas tardes de verano recortando, pegando y armando libros de lectura, dibujando láminas, confeccionando material individual...

Durante años viajó llevando atados de ropa para chicos y no tan chicos, espantó vacas que asomaban sus cabezas a través de ventanas sin vidrios, pintó tranvías, creó bibliotecas con estantes de ladrillos, confeccionó cortinas, limpió narices sucias...

Así adquirió el conocimiento más importante que ninguna Escuela Normal Nacional impartió jamás:

" EL BARRO NOS UNE"

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Expresión robada a alguna directora que luchaba contra los sapos, las vacas que comían las plantas, la deserción y la pobreza del lugar.

Y ERA VERDAD... El barro nos unía.

A todos... Padres, alumnos y maestros que luchaban contra una realidad terrible pero solidaria.

 

1977- 1999 Nada fue igual.

La joven mujer del 77 decidió abandonar las inhóspitas escuelas de La Matanza.

Trabajó en Caballito, Flores, Villa Crespo, Villa del Parque, Villa Soldati, Parque Chacabuco...

Trabajó con grupos buenos, grupos malos; grupos pobres, grupos ricos...

Conoció directivos amables, cultos, capaces y no tanto...

Pero nunca sintió aquello que hizo decir alguna vez a una directora:

"ES QUE EL BARRO NOS UNE"