(República de África Central)
Area: 2.344.858 km
Población: 45.259.000
Capital: Kinshasa
Lengua oficial: francés
Religión oficial: ninguna
*Datos al año 1996
Los conflictos en la región fronteriza de los grandes lagos representaron una amenaza constante para el Zaire a lo largo de 1996. La huída en masa de cientos de miles de personas, fundamentalmente de la etnia hutu, en un intento de escapar de la represión tutsi en Ruanda y Burundi, se convirtió en un granve problema logístico y humanitario para las autoridades zaireñas.
En los primeros meses de 1996 se produjo el desalojo de varios campos de refugiados ante la imposibilidad material de dar asilo a más personas. Sin embargo, estas medidas no fueron suficientes para impedir el éxodo de los países vecinos, por lo que el gobierno de Zaire anunció, en mayo de ese año, el cierre definitivo de su frontera con Ruanda.
Esta situación evolucionó paulatinamente hacia un conflicto abierto entre el ejército zaireño y las tropas tutsis de Ruanda, dispuestos a expulsar de su territorio, a cualquier precio, a los integrantes de la etnia hutu. Los primeros combates tuvieron lugar a finales de septiembre, cuando efectivos militares ruandeses y zaireños mantuvieron un duelo artillero en los alrededores de la ciudad de Bukavu, en Zaire.
Durante las semanas siguientes, el ejército tutsi de Ruanda lanzó una intensa ofensiva en toda la zona fronteriza con Zaire. El ejército zaireño, desbordado por la presión de las tropas zaireñas, retrocedió sin ofrecer resistencia. a principios de noviembre, el ejército ruandés ya controlaba las ciudades de Bukavu y Ulvira, al tiempo que amenazaba con conquistar Goma.
Debido a la gran cantidad de campos de refugiados en la zona, las organizaciones humanitarias y los miembros de la Naciones Unidas se vieron obligados a retirarse, ya que no podían garantizar ni su propia seguridad, esto agravó muchísimo más la situación.
En noviembre de 1996 grandes cantidades de refugiados hutus emprendieron su regreso a Ruanda y Burundi, ya que las relaciones se habían entiviado.
En realidad, la chispa fue reencendida por los rebeldes tutsis de la etnia banyamulengue, afincados en la frontera desde hace cuatro siglos, cuando en Kigali se levantaron contra las fuerzas del ejército zaireño destacadas en la zona de los campos de refugiados de la frontera Zairo-Ruandesa. Los refugiados hutu, que habían escapado de Ruanda en 1994, emprendieron nuevamente la huída hacia los campos de refugiados
y el Alto comisionado de las Naciones Unidas para los refugiados ordenó evacuar a los expatriados...
Bibliografía: Enciclopedia Salvat
Diario Clarín, Segunda Sección del día Domingo 10 de noviembre de
1996.